No hace falta escribir tochos grandiosos para decir lo que uno siente. Pero, por qué no escribirlos. Por qué no extenderse en los pensamientos, por qué no sacar de una vil y mísera expresión como es un "te amo" otras quinientas palabras más. Qué digo quinientas, las que haga falta. Sinceramente, todo ha cambiado mucho. Todo ha cambiado. Sigo mirando a Alicante. No sigo mirando a la misma persona. Sigo mirando a una persona que quiero. Sólo que a esta persona la quiero muchísimo más. Ya se acabaron los lloriqueos de niño pequeño, se acabaron los caprichos de idiota, los amores pasajeros, se acabó todo lo falso, y, empieza todo lo verdadero.
Se acabaron los "te quiero" sin sentido, porque estos si que tienen sentido, por qué no decir que me estoy enamorando cada vez más y más, por qué no decir que la quiero, por qué no decirlo, si nadie me lo impide. ¿Por qué no iba a decirlo? Son mis pensamientos, son mis sentimientos. Es ella. Es su sonrisa al despertar, es su "buenos días mi niño" cada mañana, que se me adelanta a mi "¿Has dormido bien, mi xiqueta?". El recordar que yo creía que xiqueta era "pequeña", y en realidad es "niña", me hace gracia.
Como también me hace gracia su sonrisa, su cuerpecillo y su carita de ángel que me enamora. Por eso me enamora. Porque me hace sonreír.
Amor... nos hace sonreir :)
ResponderEliminarMe encanta leer este tipo de cosas... mehace pensar en mi vida y en las cosas que pienso aveces.
Un beso.